jueves, 16 de octubre de 2014

Empezar a hacer las maletas


Estad preparados. Lucas 12:36, 40
Esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya.
Una madre respondió así a su hija con respecto a la muerte de su padre: «Dios vino a buscarlo, Rebeca. Un día también vendrá a buscarnos a nosotras; pero no sabemos cuándo».
Después de haber reflexionado un poco, la niña dijo: «Mamá, si no sabemos cuándo vendrá por nosotras, quizá no estemos preparadas. Deberíamos empezar a hacer las maletas».

La niña, en cierto sentido, tenía razón. Hace mucho tiempo el profeta Amós también dijo: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios” (Amós 4:12).

Hay dos acontecimientos que pueden interrumpir en cualquier momento la vida terrenal del creyente: su muerte, o la venida del Señor por su Iglesia. Uno u otro pueden producirse en cualquier momento. Por eso Jesús nos dice a todos: “Velad y orad” (Marcos 13:33).

Otra niña, de tres años de edad, días antes de morir se presentó ante su madre con todas sus muñecas vestidas en sus brazos y le dijo: «Mamá, estoy preparada para ir con el Señor Jesús».


Y nosotros, ¿estamos prepara Si le pregunta a la gente que le rodea, probablemente obtenga respuestas muy variadas. Pero, ¿qué dice la Palabra de Dios? Nos invita a creer en Jesús, el único mediador entre Dios y los hombres, a confesarle nuestros pecados y a confiar en él. 

Jesús nos dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6)

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